
Vas al supermercado Carrefour tan tranquilo. Te dejas la pasta sin rechistar. Cocinas la carne picada que les hascomprado y voilá: masticas confiado y una pedazo piedra te destroza la muela.
Reclamas, te jodes de dolor, adjuntas tickets, das referencias de buen cliente pasivo y no problemático, argumentas. Carrefour te marea, te trata como un delincuente.Pasan de mí, dicen que me llamarán y no me llaman. Les persigo. Me remiten a su aseguradora (Unipsa, grupo March, no contrates nada con ellos, son unos inútiles).
Tras reclamarles vía burofax me tienen mes y medio para peritar y el resultado es, como diría FF Gómez: A la mierdaaaaa!!!. Resultado: sin muela y sin los 2.500 € que me cuesta hacerme el implante de una muela que estaba sana.
Que te quede claro CARREFOUR:
1. no cejaré hasta que me devuelvas la pasta y pidas disculaps por los daños y perjuicios físicos, morales y económicos que me has causado.
2. no pararé de airear lo mal que tratas (= maltratas) a los que eran tus clientes
3. removeré tierra y cielo porque dejes de ingresar los 2.500 € que me has robado vía lesión.
4. haré todo lo que esté en mi mano para convencer a los míos de que nunca compren en Carrefour.
5. Pagareis vuestra prepotencia putos gabachos, aunque tenga que dejar otros hobbies para dedicarme a proclamar al mundo el lema: NO COMPRES EN CARREFOUR.
Se acabó el tiempo de pisotear los derechos de los consumidores.
Yo topé con piedra. Quid pro quo: tú has topado con piedra. Arrieritos.
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